El síndrome de Simón

Cada día son más las mujeres solteras, con mentes y corazones bien amueblados, que se sienten insatisfechas con el sexo opuesto y se quejan de encontrar sólo adolescentes a los que les faltan demasiados años para madurar. Esto es debido al Síndrome de Simón, una variante del Síndrome de Peter Pan, mucho más conocido por todos nosotros.

Este síndrome podemos dividirlo en cuatro modalidades de conducta:

    • Soltero: Para muchos la soltería es algo que siempre puede venderse y que, a medida que pase el tiempo, se revaloriza. La soltería comienza a tomar un valor erróneo de libertad y es por ello por lo que se quiere mantener a toda costa, cuando realmente es más libre aquella persona que tiene la capacidad de comprometerse. Perder la soltería por un amor fuerte, sólido, atrayente, sugestivo, indica vida, fuerza y capacidad de arriesgarse.
    • Inmaduro: Los sentimientos son estados de ánimo positivos o negativos, que nos conducen a acercarnos o alejarnos del objetivo que aparece delante de nosotros. Son la vía regia de la afectividad, el camino trillado más frecuente.
    • Obsesionado con el éxito: La prioridad de estas personas consiste fundamentalmente en encontrar una posición económica adecuada. Y sacrificarlo todo por ese objetivo. Hay otro factor escondido tras esta obsesión, que es el culto al cuerpo. Es algo que provoca en muchos casos una cierta fobia al tipo corporal propio e incluso a las partes faciales.
    • Narcisista: El narciso es una planta exótica con hojas largas, estrechas y puntiagudas que crece en la cercanía de los lagos y se inclina como si se mirara en el espejo que el agua ofrece. Plotino habló del mito del narciso: cuidar tanto la fachada, la portada o la apariencia lleva a producir una idolatría de lo exterior.

Estos perfiles de hombres sólo quieren alcanzar el éxito aunque tengan que perder todo lo demás a cambio. Lo sacrifican todo por su profesión y su estatus social. En sus relaciones con las mujeres, les da pánico el compromiso y prefieren las diversiones de paso. No saben amar, no entienden qué significa entregarse a alguien por completo y bajar las barreras, ni la responsabilidad de que alguien se entregue a él. No pueden compartir un proyecto común.

El mito griego dice que Narciso era un joven tan bello que se ahogó intentando capturar su propio reflejo, y los dioses lo convirtieron en flor. Del mismo modo, los hombres que padecen el síndrome de Simón tienen una autoestima tan grande que asfixian a cualquier otra persona que haya a su alrededor. Les encanta que los adulen, escucharse a sí mismos y ser el centro de atención. Necesitan dar siempre una buena impresión y por ello el culto al cuerpo es una de sus prioridades; el reconocimiento de su entorno es a lo que aspiran.Tienen un gran complejo de superioridad que los hacen arrogantes con los demás, hasta el punto de despreciarlos.

Las causas pueden ser debidas a que en su niñez nunca fueron corregidos por sus padres y, por el contrario, fueron mimados. Pero toda esta fachada lo que nos demuestra es un hombre en el interior indefenso ante los sentimientos que no comprende y que se busca a sí mismo sin llegar a encontrarse, porque le faltan herramientas.

 

2 Comentarios

  1. Ángeles

    El patriarcado y su machismo también se encarga de reforzar este analfabetismo sentimental en los hombres relegando a las mujeres a simples objetos de consumo de usar, tirar y/o coleccionar sin mirar en las consecuencias de sus actos. Seguiremos en contacto. Atentamente: Mª Ángeles Suárez (Iniciativa Femininista y miembra de la Plataforma para la Abolición de la Prostitución)

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